Aunque el Gobierno arranca con la nota baja, con débil aprobación social, por la disminuida acción de las distintas instancias públicas ante los problemas acumulados, agravados por la inseguridad ciudadana y el paso de las tormentas, el presidente Leonel Fernández tiene las posibilidades de agotar una buena gestión, pese a la crisis financiera que afecta a Estados Unidos y que se proyecta como una amenazante sombra sobre la economía global. Eso, por supuesto, exige mayor dedicación, mayor trabajo, mayor compromiso, de parte de todos nosotros, con lo que tiene que ser el bienestar para la República”.